Cuando dudas, no vives

¿Cuántas veces te has sentido atada, limitada, como atrapada,  sin poder avanzar, bloqueada… paralizada por la indecisión?

A mí aún me pasa en ocasiones y reconozco que la duda es lo peor; nos impide salir y actuar, nos adormece en un mar de posibilidades que nos imposibilita disfrutar del momento.

Porque no te engañes… cuando dudas, no vives… estás tan en la mente, que ni siquiera valoras el desayuno o una conversación con tu pareja… tu diálogo interno no para de sopesar las distintas opciones…  y el momento presente se diluye porque no lo aprecias… eres incapaz de hacerlo porque tu atención está dispersa.

Y te preguntarás… ¿cómo soy tan indecisa? ¿cómo me cuesta tanto decidir? La respuesta es muy sencilla: hay una falta de orgullo en tu ser.  El orgullo es la emoción de las decisiones y  la valentía. Si tienes mal el orgullo te costará mucho decidir y tomar partido, porque no te querrás perder nada y, por supuesto, buscarás la aprobación fuera para que validen si la decisión que has tomado es la más adecuada.

La pregunta que te lanzo es… ¿para qué buscas la aprobación fuera? ¿tan poco crees en ti? ¿crees que los demás saben mejor que tú misma lo que tu Alma necesita en estos momentos?

Cuando buscamos la aprobación fuera  estamos dando el poder a las otras personas, es un mecanismo que activamos para, en cierta manera, eludir nuestra responsabilidad.

Te invito a que te chequees en qué situaciones pides opinión, y a cuántas personas.

Recuerda que cada individuo te hablará en función de su mapa mental, de sus creencias, valores y experiencias. Tú mejor que nadie sabes lo que te conviene, solo que te falta creer en ti al 100% y declararlo.

La clave pasa por reforzar el orgullo y reconocer cada uno de tus pasos, pues- por pequeños que sean- son acciones y las acciones tienen la fuerza de transformar tu vida.

Te comparto dos trucos que me ayudan a salir del bloqueo cuando tengo que tomar una decisión importante:

1.-  De las distintas opciones… elige qué te apetece más,  con cuál estás más agusto… ya que  el gusto es el sentido del orgullo.

2.- Decídete por una opción, y si te equivocas… acepta con valentía. Una vez que decidas, pasa página y vive, no sigas en el runrún.

Invitación personal: Conecta con tu Ser, empieza a decidir hoy  – aunque sea qué vas a cenar esta noche- y atrévete a equivocarte. Sabes que unas veces se gana, y otras se aprende. Si partes de esa base, todo será más fácil. Cuanto más decidas, más reforzarás tu valía  y más orgullosa estarás de ti misma y de los pasos que vas dando.

Creo en ti!! Vamos a por ello!!

Amalaiv

(Significa I’ m alive en inglés= Estoy viva)

 

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