Cuando me convertí en una chica «porno»

“¿Puedes quedarte dos horas más en la oficina?

-Sí puedo.

¿Vienes al cumple de mi prima?

-Sí voy.

¿Me acompañas a un concierto, por favor?

– Sí, claro.

 

Sí,

Sí,

Sí…

¿Cuántas veces  me he encontrado en esta disyuntiva de decidir? ¿En cuántas realmente he sido honesta conmigo misma y he expresado mi sentir desde el respeto hacia mi propia voz que yo misma me encargaba de callar y que hablaba a través de mi cuerpo?

En muchas ocasiones he estado muy lejos de mí, de ser asertiva y hacerme respetar. Me era más fácil quedar bien, dejarme llevar, no pronunciarme y evitar así cualquier tipo de “conflicto”, cualquier respuesta que pudiera tambalear mi autoestima. Iba de plan en plan, aunque no me apeteciera o no me aportara. Entré en el juego de complacer y me convertí en una chica “porno”: porno quedar mal, porno molestar, porno decir no, porno herir… porno ser ser yo”.  ¿Te suena?

Aprender a decir no sin sentirnos culpables es una de la claves para conectar con nuestra autoestima, hacernos respetar y crear un espacio de seguridad ante las amenazas. Pero… ¿por dónde empezamos?

Cuando tengas que tomar una decisión, siente qué te apetece realmente. Escucha a tu cuerpo y responde desde la honestidad.

Date el permiso de expresarlo libremente, sin condicionamientos, sin pensar en los demás. Atrévete. Está en juego sentirte en coherencia contigo y respetarte.

Cuando digas “no” evita dar explicaciones y justificaciones. Recuerda, decir no es respetarte. Cuanto más te respetes a ti misma, más te respetarán los demás.

Evita sentirte mal si al decir “no” la otra persona se enfada. Siéntete orgullosa de que te has respetado y dado el permiso de expresarte. Poco a poco irás ganando confianza y mayor seguridad en ti misma y no te importará lo que opinen de ti. Es crucial que quedes bien contigo misma y no con los demás.

Muchos de nosotros no podemos satisfacer nuestras necesidades, porque decimos «sí», cuando deberíamos decir «no». – William Glasser

Cuando empecé a tomar conciencia de todo el poder que estaba dando a los demás “porno” escucharme y  expresar mi verdad… decidí cuidar de mí y ponerme en valor, salir de la prisión y atreverme a volar en libertad sin buscar la aprobación y el quedar bien«.

La Asertividad es respetarte y respetar.

No puedo concebir una mayor pérdida que la pérdida del respeto hacia uno mismo.-  Mahatma Gandhi 

Amalaiv

(Significa I’ m alive en inglés= Estoy viva)

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2 respuestas a «Cuando me convertí en una chica «porno»»

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