El día que se me apagó la sonrisa

Era por la tarde. Había tenido un día muy ajetreado, había salido de casa, de las dos, de la literal y la del alma. Me encontraba corriendo, sin aliento, con la respiración y el pulso a mil. Otra vez volvía a perder el tren, otra vez volvía a estar fuera. Mi sonrisa no lucía, estaba plana, neutra, sin vida, estaba… apagada. Notaba el cuerpo desconectado. Una sensación de agobio se apoderó de mí.  Empecé a vaciar lágrimas. Tenía que reducir el paso y me paré. Respiré profundo y los dedos secaron  la humedad. En ese momento escuché una voz de dentro que me decía –  “si estás fuera, te olvidas de cuidarnos, de darnos nuestro espacio. Cuando estás en la carrera de la vida  estás perdiéndo_te y las prisas te cortan la sonrisa”.  Ese mensaje caló dentro de mí… las prisas me cortan la sonrisa… claro, la “p” obstruye las risas”.

Aproveché para tomar un tentempié. Era la hora de la merienda y mi estómago rugía como una leona. Entré en una tienda. Pedí una empanada -así me sentía yo esa tarde, empanada emocionalmente. Entonces, ocurrió la magia. Me atendió una chica con una amplia sonrisa, un rayo de luz que conectó directamente conmigo. Su sonrisa se convirtió en una media luna capaz de alumbrar un barco que iba a la deriva. Y de repente, sin pensarlo, mi cuerpo reaccionó y me vi sonriendo también. ¡La sonrisa había vuelto en cuestión de segundos! Lo  celebré diciéndole que su actitud me ayudó a despertar a la vida, al presente, al regalo y que le daba las gracias por haber sido un faro para mí.

Así nació el nombre Transrisón: Dícese de la sonrisa que actúa como salvavidas en caso de naufragio.

Desde entonces,  cuando siento que mi sonrisa se apaga por estar fuera de mí, recuerdo que cada persona tiene la capacidad de ser transrisora  de sunrises y que, por tanto, siempre habrá faros que nos harán volver a casa si nos perdemos.

Transrisora: nombre. Dícese de la persona que es capaz de llevar luz con su sonrisa y transformar estados de ánimo.

Sunrise: nombre en inglés que significa salida del sol.

Más inspiración:

Te recomiendo escuchar la canción “Sonrisa”  de Ana Torroja para que te conviertas en una transrisora oficial y contribuyas a mejorar el mundo con tu media Luna  en el rostro.

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9 respuestas a «El día que se me apagó la sonrisa»

  1. Qué bonito, Mirian, qué lindo lo que acabo de leer.
    Ayer en mi clase de inglés dos compañeras encantadoras me dijeron que daba gusto conmigo, que a mí nunca se me cae la sonrisa de los labios. Y resulta que hoy se me cayó, se me ha desdibujado la sonrisa por factores externos que no puedo solucionar. Yo sin sonrisa no soy yo, no me reconozco el cuerpo, y ha desaparecido esa alegría por vivir que me caracteriza.
    Después de leer tu post he recapacitado, he decidido convertirme en mi propia transrisora, primero tengo que iluminarme yo para poder llevar luz allá donde vaya.
    Muchas gracias por existir, preciosa

    1. Cristina, cuánto me identifico contigo. Yo tampoco sé quién soy sin sonrisa, y en ocasiones son otras sonrisas las que nos rieconectan con nuestro propio brillo! Nos hacen una «transrisón», como si fuera una transfusión de sonrisas. Me alegra saber que eres una tranrisora! Gracias por escribirme y compartirte. Un abrazo de alas.

  2. siii por favor, vamos a ponerlo de moda otra vez! que viva la sencillez y la naturalidad! basta ya de tanto «postureo disfrutemos del día a día, de las pequeñas pero enormes cosas que nos van sucediendo, como una sonrisa de tu hijo, una buen desayuno o simplemente el momento de relax en el sofá sin nada más que hacer. que vivan los pequeños grandes momentos! y sí María, seguimos siendo fieles a tu blog (yo sigo en proceso de ver como vuelvo al mío, necesito adaptación con el baby aún) buen finde guapa, a tí y a tod@s los que disfrutamos contigo. besazos

    1. Qué alegría me da leer tu comentario, Spark! Resueno al 100% contigo. Hagamos de cada instante un regalo único y maravilloso. Muchas gracias por escribir y seguirme! Ánimo con tu blog. Empieza por dar un pequeño paso y retoma tu pasión. Seguro que tienes grandes ideas y emociones que compartir. Estaré deseando leerte. Un abrazo de alas, Miriam

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