Me miro y me reconozco

Recuerdo la primera vez. Tendría unos 5 años. Estaba expectante, curiosa, con ganas de empezar. Aún no sabía el destino aunque intuía que merecería la alegría. Él nunca me defraudaba. Solía decir “lo que se promete, se cumple” y la verdad, siempre nos prometía experiencias preciosas que se encargaba de cumplir con gran pasión y entusiasmo.

Mi padre hacía que cada viaje fuera único e irrepetible. Ese día nos montamos en el coche toda la familia y empezamos a observar a través de las ventanillas. Detuvimos la mirada en los detalles y miramos más allá. Cuando llegamos al destino nos dijo  con una amplia sonrisa: – “final del trayecto”. Me gustaba tanto esa frase. Cada pequeño viaje se convertía en una aventura, en una oportunidad para mirar el mundo con los ojos del amor, de la gratitud, de la esperanza, valores que él se encargaba de transmitirnos a mi hermano y a mí, y que hoy atesoramos bien profundo en nuestra Alma.

¡Qué importante es la mirada! ¡Cuánta información destila la acción de mirar! Una misma realidad puede verse desde distintos prismas porque cada persona tiene su propio mapa mental basado en sus creencias, valores y experiencias que le precedieron.

Usted y yo no vemos las cosas como son. Vemos las cosas como somos. Henry Ward Beecher.

 

Cada vez que aflora un desafío en mi vida procuro no quedarme sólo con mi punto de vista, sino abrir el diafragma del corazón para que entre la luz y pueda alumbrar mis oscuridades, las zonas que de forma consciente no soy capaz de ver. Me ayuda mucho tomar distancia para verme desde fuera y poder aprender así de la experiencia. Me pregunto: ¿para qué ha venido esta situación?, ¿de qué me doy cuenta? Entonces, paro, reparo y acepto.

Poco a poco descubrimos quiénes somos a través de las experiencias. Al mirar atrás reconocemos que lo que nos parecieron los mayores problemas ocurrieron durante los momentos de mayor crecimiento y conocimiento propio. John Demartini.

 

A través de la mirada somos capaces de conectar con el mundo, con lo que nos rodea. De hecho, la vista es el sentido de la emoción AMOR que rige el Alma. Por ello cuando somos capaces de mirar las situaciones y a nosotras mismas con Amor todo se transforma.

“Peregrino del mundo, si miras con todos los ojos, amarás con todos los corazones” Valle Inclán.

 

Al igual que en la comunicación, no es el qué lo importante, sino el cómo. No es lo que nos pasa, sino cómo interpretamos lo que nos pasa: qué quiero ver de la situación, dónde pongo el foco: en lo positivo o en lo negativo.

Para ver claro, basta con cambiar la dirección de la mirada. Antoine de Saint-Exupery.

 

La mirada es el canal de comunicación que no necesita palabras. Llega profunda, directa, certera. Cuando miramos a los ojos des_nudamos nuestra Alma y espejamos quienes somos en esencia.

Atrevámonos a mirar más allá de los problemas, de las discusiones, de las diferencias porque como dice Octavio Paz: “El mundo cambia si dos se miran y se reconocen”.

 

Para reflexionar

Para mí el mundo es….  ( escribe tres adjetivos)

¿Cómo te ves a ti? ¿Cómo te describirías?

¿Cómo es tu mirada? ¿Qué destacarías de ella?

¿Qué  te gusta contemplar?

¿Miras el mundo con ojos de primera vez o en piloto automático?

 “El alma que hablar puede con los ojos también puede besar con la mirada”   Gustavo Adolfo Béquer

 

Más inspiración

¿Qué pasaría si te reencontraras con un viejo amor o porque no, el amor de tu vida, 23 años después?

En los años setenta, la artista serbia Marina Abramovic mantuvo una intensa relación de amor con su pareja, el alemán Ulay. Pasaron varios años juntos, realizando toda clase de performances por el mundo. En 1988, cuando su relación ya no daba para más, llevaron a cabo su última acción, titulada Los Amantes. Cada uno caminó 2.500 kilómetros desde lados opuestos de la Gran Muralla China hasta encontrarse en el medio, abrazarse y no volver a verse nunca más. 23 años después, cuando Marina Abramovic ya era una artista consagrada, el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) le dedicó una retrospectiva a su obra denominada The Artist is Present (La Artista está Presente). Dentro de la misma, Marina compartía un minuto en silencio con cada extraño que se sentaba frente a ella. Ulay llegó sin que ella lo supiera, y esto fue lo que pasó.

Ayer escribía esta oración: «La mirada cambia el origen” y entonces me vino a la mente la canción Semillas de Muerdo. El origen para mí nace de las semillas. Lo que plantamos en nuestros corazones se manifiesta a través de la mirada, y en cualquier momento, un cambio de enfoque puede a su vez modificar el origen y dejar de desarrollarse y echar raíces.

¿Qué te evoca a ti?

Share This:

2 respuestas a «Me miro y me reconozco»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *